Las fotografías sin Photoshop siempre son una combinación del momento adecuado, visión del fotógrafo y un ángulo interesante, en las cuales sus autores alcanzaron a estar en el lugar de los hechos en el momento preciso.

A veces, este tipo de fenómenos ocurren tan solo fracciones de segundos y para poder capturarlos hay que ser aún más rápido que eso y aprovechar el momento.